Unas cosas y otras

Los pies en la tierra

January 20, 2009
Entrada de las categorías arte, exposiciones

Cuando aire y nubes.
Exposición. Juan Zamora.
del 15 de enero hasta marzo
Sala Moriarty, Libertad 22, Madrid.

Los personajillos no merodean libres por el espacio de la sala. Son tan estúpidos (es muy significativo lo mal que me siento al insultarlos) que se ciñen a la línea del horizonte. Un trazo sencillo, más limpio que otras veces, los define. Son mínimas expresiones que esconden bajo su aspecto frágil e infantil un mundo extraño (los personajes son sexualmente ambiguos) que dejan una sensación, mezcla de ternura y desasosiego, que no te abandona en todo el recorrido. Hoy en día hay muchos artistas e ilustradores que optan por las formas infantiles para contar historias de adultos, lo que provoca que el choque visual vaya erosionándose hasta ser asimilado por el que los contempla. No obstante, Juan Zamora imprime a sus dibujos un estilo irónico y elegante muy personal, que es especialmente efectivo. Provoca curisidad y calma al principio e inquietud después; siempre esperas que vaya a pasar algo, algo que muchas veces no llega, que te deja sonriendo por las alocadas escenas pero nervioso, tragando saliva como un idiota.

Una leve brisa recorre la sala. El paseo del espectador provoca que se agite la llama de una vela, única iluminación de un pequeño habitáculo, lo que causa el movimiento de un dibujo junto con la consumición del cirio; nuevamente, el artista opta por una forma primaria para expresarse, como lo es el dibujo. Estas técnicas se mezclan con tecnología del momento, ya que el aire continúa moviendo las sombras de algunos dibujos por animaciones por ordenador. Esto provoca un juego de representaciones multiplicado produciendo que lo real se desdibuje tras la línea y la animación. Lo que parecía cómico, tierno e infantil se confunde, se aleja.

Por otro lado, la iconografía básica del artista ( la flor, la estrella, el pájaro) mezclado con la búsqueda de lo esencial en lo infantil y en descubrir el inconsciente adulto, llevan irremediablemente a Miró; de hecho el artista comenta que estos dibujos los hace en el momento en el que está a punto de dormirse, algo bastante surrealista a lo que yo, personalmente, no le doy ninguna importancia. Creo que esta exposición, que recomiendo sin dudarlo, más que basarse en esta actitud automática tiene detrás mucho trabajo y las ideas claras, propias de un hombre despierto.