Sabina vs Ussía
September 10, 2008No sé si el lector tiene noticia de la enemistad que durante años han mantenido estos dos señores de pluma ágil. Cada vez que me encontraba un (siempre inteligente) comentario despectivo de alguno de los dos, se me encogía el pecho. Ya sé que es una estupidez, pero estas “justas literarias” como así las llama Ussía, iban más lejos que las bellas letras que las componían. Eran batallas ideológicas, de clases si me apuran y representaban (con estilo) las discursiones por política de cada casa, de cada bar. Esto me afecta especialmente porque siempre me he sentido en medio. Aunque lo intente negar, las dos partes me tocan.
Quería compartir un fragmento de un artículo de Alfonso Ussia que he encontrado en la biografia del cantante: Sabina en carne viva, pág.402. El artículo salío publicado en La Razón, el 23 de diciembre de 2005 con el título de El hongo.
“Con Joaquín Sabina he librado toda suerte de batallas y trifulcas. Le he dado y me las ha devuelto, y viceversa. Jamás ni el uno ni el otro ha acudido a los tribunales. Somos partidarios de las justas literarias, no de la querella maricona que exige una indemnización para financiar la barbacoa en el chalé. Creo sinceramente que Sabina está más obsesionado conmigo que al revés, pero es un juicio de valor nacido de la subjetividad. Con mi persona de por medio, siempre soy parcial a mi favor. Lo que está claro es que los enemigos no aparecen de la nada. Sabina me lee y yo le oigo, y también lo leo. Y nos hemos acostumbrado a atizarnos sin misericordia. Pero lo cortés no quita lo valiente […] Cuando dio el gatillazo en Gijón, lo sentí de veras. Y aplaudí su justificación en versos. La quiebra de la voz de un artista en un escenario es siempre una impertinencia de la vida. Pero he sabido de su recital de Madrid, y del éxito que cosechó. Para alcanzar el éxito hay que ser valiente. Un cantante que pierde la voz en un sitio y a las pocas semanas se presenta en Madrid es como el torero que hace el paseíllo en Las Ventas isidriles con la herida de la cornada sin cicatrizar. […] Me alegré al saber que todo ha salido bien. Y que cantó sin que la voz se le quebrara decenas de sus canciones. Uno se valora, sobre todo, por la calidad artística e intelectual de sus enemigos. Les exijo valentía, calidad y talento. Y no quiero perderlos por circunstancias ajenas a mi intención. Enhorabuena, Sabina.”
Trás este artículo, el cantante ubetense escribió en Interviú:
“Para don Alfonso Ussía
esta mano que es la mía.”